Autor: Lorena Rosas
Diversas investigaciones científicas en el Sur de California muestran una sección de la falla de San Andrés, que permanece en quietud sísmica desde 1857, lo que hace inevitable que genere un terremoto de grandes dimensiones. Considerada una de las fallas más peligrosas, debido a su longitud, de aproximadamente 1.287 km; San Andrés no sólo detonaría un gran movimiento telúrico; geólogos e investigadores aseguran que es capaz de emitir un sismo con tan elevado nivel de energía destructora, que podría recorrer grandes distancias.